Cartilla orientadora para la construcción de la Memoria Histórica Institucional

CARTILLAEntender que todos somos parte de la historia y que nuestras vivencias institucionales se pueden transformar en un insumo para la edificación de la paz, hace que la Policía Nacional concentre sus esfuerzos en visibilizar, reconocer y realizar todo lo que esté a su alcance para dignificar a los policías víctimas en el conflicto armado y a cada una de sus familias, forjando de esta manera la ruta de la reconciliación, la esperanza y el perdón.

“Recordar es vivir”, esta frase expresa que el pasado por ningún motivo debe ser olvidado, es una premisa para mantenernos vigentes a través del tiempo y resulta ser el principio de lo que vivimos y viviremos; si de recordar se trata, es nuestro deber como integrantes de la Policía Nacional no olvidar a los policías víctimas y a sus familias.

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Área de Histórica, Memoria Histórica y Víctimas
Unidad Policial para la Edificación Policial
Policía Nacional de Colombia

Salir de casa sin saber que será…“la última despedida”.

¿Cómo saber que será el último adiós que se da a la familia? ¿Cómo saber que no se volverá a casa y que será el último beso de despedida? Esta es la incertidumbre que viven muchos de los policías de Colombia.  Sucedió el pasado 27 de enero de 2018 en Barranquilla, donde cerca de 50 policías salieron de sus hogares y se despidieron de sus hijos, esposas y madres, sin saber que esta sería la última vez que los verían con vida.

Ese día, Barranquilla despertaba tranquila y calurosa como todos los días, cuando de repente, en el sur de la ciudad, precisamente en la Estación de Policía del barrio San José, a las 06:30 de la mañana, se escuchó una fuerte explosión que causó pánico entre los vecinos del barrio. Todo era confusión, la gente corría, las ambulancias llegaban a socorrer los heridos y varios familiares de los policías, angustiados, arribaban al lugar a preguntar por el estado de salud de sus seres queridos.  Todos estaban comprometidos en auxiliar a los afectados del ataque terrorista dirigido a la Policía Nacional y, la preocupación por salvar la vida de quienes estaban en estado crítico, era el escenario del momento.

PT 1El ataque dejó seis policías muertos (Freddys de Jesús Echeverría Orozco, Fredy de Jesús López Gutiérrez, Willy Savier Rhenals Martínez, Anderson René Cano Arteta, Yosimar Márquez Navarro y Yamith José Rada Muñoz), 40 heridos y algunos transeúntes afectados. Desde ese día, hay un inmenso vacío en seis familias colombianas que nadie podrá llenar, un desconsuelo entre los amigos y compañeros que acompañaban día a día sus vidas.  También, siete niños quedaron sin sus padres y toda una comunidad aún pregunta: ¿dónde están sus guardianes de la seguridad?

Freddys, Jesús, Willy, Anderson, Yosimar y Yamith, eran quienes garantizaban que los residentes del sur de Barranquilla convivieran en paz y seguridad, durante cada servicio eran cordiales y amables con los vecinos, diligentes y profesionales en actuar. Ellos eran PT 2hijos, esposos, padres y servidores de la paz, muchos de ellos llevaban 4 y hasta 11 años sirviendo a la comunidad y no sobrepasaban los 30 años de edad. Estos son sin duda, los hechos de violencia que en Colombia no queremos volver a vivir y es por ello que hoy alzamos nuestra voz para honrar a quienes han ofrendado su vida por un país en paz.

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Policía Nacional de Colombia

Cuadernillos: Historias memorables de la Academia Colombiana de Historia Policial.

Historias, hechos y homenajes…

Conoce las investigaciones de aquellos acontecimientos históricos relativos a la existencia de la Institución, sus policías y todas aquellas personas externas que han contribuido en la construcción de la historia de la Policía Nacional.

Estas historias, hechosESCUDO ACADEMIA DE HISTORIA y homenajes se encuentran en las publicaciones anuales que realiza la Academia Colombiana de Historia Policial y serán presentadas mensualmente en este  Blog para conocer los hechos históricos de la Institución y su rol protagónico desde su creación hasta la actualidad.

Para iniciar la serie histórica  liderada por la Academia Colombiana de Historia Policial, se muestra el CUADERNO HISTÓRICO No. 1 de 1993, en el cual relata una reseña histórica de “DON JUAN MARIA MARCELINO GILIBERT”, un homenaje a los “CARABINEROS CENTENARISTAS” y el “ORIGEN DE LA ACADEMIA DE HISTORIA DE LA POLICÍA NACIONAL”, entre otros artículos que explican la consolidación de una carrera profesional al servicio de la comunidad.

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CUADERNO HISTORICO No. 1Área de Historia, Memoria Histórica y Víctimas
Policía Nacional de Colombia

 

 

 

 

 

Libro “Job, es mi nombre de secuestrado”

Esta es la historia de un secuestro, una obra testimonial que relata la experiencia de secuestro vivida por el Mayor Guillermo Javier Solorzano Julio de la Policía Nacional, quien desde los primeros días que fue secuestrado por las FARC, decidió vivir y aceptar, con la voluntad de Dios y bajo la protección y guía de la Virgen María, este suceso que le dejo el conflicto armado en Colombia.

Luego de 1336 días en la selva colombiana, privado de su libertad, el señor oficial de la Policía decidió plasmar en letras una historia de amor fascinante y sublime por la quien considera la autora de su liberación. El libro fue basado en los relatos precisos y frescos de la memoria de Guillermo, quien para los días posteriores a su liberación, el 16 de Febrero de 2011, toma contacto con la emisora Radio María y conoce las personas detrás de las voces que escucho durante esos tres años y ocho meses de doloroso cautiverio.

El secuestro de Guillermo Javier, al igual que el de otros militares, policías y políticos, era una de las acciones de terrorismo y barbarie que para los años 90 y 2000 fueron adoptadas como prácticas de guerra de los grupos subversivos, para presionar al Estado a acceder a las pretensiones políticas que ellos demandaban. En medio de este cautiverio, conoció  al Cabo Primero del Ejército Nacional, Salín Antonio Sanmiguel Valderrama, secuestrado en la toma al Tambo (Tolima) el 13 de mayo de 2008, ambos fueron hermanos de tribulación los tres años restantes.

El libro recibe el nombre de JOB RENACIDO DESDE LAS CENIZAS, debido a la paciencia que tuvo en este hecho victimizante, a la dependencia al amor de Dios y la protección de la Santísima Virgen María, la misma actitud del santo Job relatada en la Biblia. El libro fue escrito por el padre German Acosta Rubio y Alejandro Pedraza Piñeros, quienes sirven a Radio María y fueron testigos de los muchos relatos de los protagonistas de la historia. Para adquirir el libro pueden comunicarse a Radio María al 7460067, Cra. 21ª 151-23, www.radiomariacol.org o comunicarse con Carolina Franco al celular 3142638006.

 

Un adiós a dos edificadores de paz en el departamento del Meta

Edificadores de paz, constructores de tejido social, entre otros, son los calificativos con que se conocen a los policías que integran la Unidad Básica de Carabineros – UBICAR, de la Unidad Policial para la Edificación de la Paz – UNIPEP, que trabajan a nivel nacional en los Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación – ETCR.

El subintendente Leonardo Gutiérrez González, de 36 años de edad y el patrullero Álvaro Villacorte Salazar, de 22 años de edad, con catorce y dos años de servicio en la institución respectivamente, se caracterizaban por su altruismo, liderazgo y entrega a la comunidad, por ser puentes de comunicación entre la población de la Macarena-Yarí en el departamento del Meta y las instituciones estatales y fueron mediadores en la solución pacífica de conflictos para la convivencia.

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Ante el compromiso adquirido de consolidar la paz en el campo colombiano, ellos siguieron el camino de la reconciliación y el perdón, lideraron actividades de integración que contribuyeron al mejoramiento de las relaciones entre la comunidad y los excombatientes de las FARC, mediante la implementación de proyectos productivos como forma de comercio y auto-sostenimiento para las familias campesinas del lugar, garantizando la seguridad en un territorio que en otrora sufrió las inclemencias de la guerra.

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Estos policías lograron fortalecer los lazos de unión con la comunidad, mediante una labor netamente comunitaria, realizando jornadas de peluquería a los niños, niñas y adolescentes de la región, charlas en los colegios,  brigadas de aseo y salud,  actividades de alfabetización y campeonatos deportivos, sensibilizando a la población sobre el respeto y acatamiento por las Normas de Tránsito y Código Nacional de Policía, labores de prevención, campañas educativas contra el uso y abuso de drogas, colaboración en actos religiosos y eventos tradicionales de la región, entre otros. Ellos tenían claro que el liderazgo y el ejemplo es la mejor estrategia para lograr esa paz tan anhelada en nuestro país.

Lamentablemente, el día 18 de diciembre de 2017, manos inescrupulosas pusieron fin a tan loable, generosa y humilde labor que Leonardo y Álvaro desempeñaban en la vereda Playa Rica – Meta, ese día les arrebataron la vida y junto a ella, los sueños, proyectos y metas de una comunidad que con ellos construían una paz estable y duradera.

Estos actos de violencia e intolerancia van más allá de la pérdida de dos vidas, representan el vacío de dos hombres “Edificadores de Paz”, quienes guiaban a una comunidad por el camino de la reconciliación.

 

COMUNIDAD

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Unidad Policial para la Edificación de la Paz

Libro “Un sueño para morir”

Esta obra fue escrita por Luz Marina Cendales, en memoria de su hermano Carlos Alberto Cendales Zúñiga, subintendente de la Policía Nacional quien perdió la vida durante el secuestro de los 12 diputados de la Asamblea del Valle, el 11 de abril de 2002.

USM IEs una historia de reconciliación y perdón donde se evidencia la tristeza de una familia por la pérdida de su ser querido.  Asimismo, la de toda una Institución que lo recuerda como uno de sus hijos que le aportó con su vida a la construcción de un mejor país.

“Éramos además de hermanos muy amigos, muy cercanos. Recuerdo que su vocación por la policía le llegó desde muy niño y a mi lado, pues en sus viajes desde Cali a Popayán, cuando iba a visitarme y mi esposo regresaba a casa luego de un largo servicio como policía, Carlos esperaba que se él fuera a dormir y de pronto se me presentaba totalmente uniformado, se miraba al espejo y me decia: algún día me voy a poner este uniforme, cuando termine de estudiar ¡voy a  ser policía!“.

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Para adquirir el libro puede ingresar a www.autoreseditores.com/libro/10388/luz-marina-cendales-zuniga/un-sueno-para-morir.html ó comunicándose a la línea telefónica (317) 418-5951.

 

https://www.youtube.com/watch?v=3I50EAMzsjQ&feature=youtube.be

 

“Edificadores de Paz”, un lugar de memoria y dignificación

El pasado 23 de noviembre de 2017 la Policía Nacional de Colombia, rindió homenaje a los policías víctimas en el conflicto armado interno y a sus familias a través de la develación del monumento “Edificadores de Paz”, un lugar de memoria que simboliza el sentir de los hombres y mujeres policías que le apostaron a la paz de Colombia con nobles acciones, ofrendando hasta la vida para alcanzar una paz estable y duradera.

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La actividad estuvo liderada por el Área de Historia, Memoria Histórica y Víctimas de la Unidad Policial para la Edificación de la Paz – UNIPEP, con el fin de  dignificar y honrar el sacrificio hecho por miles de colombianos, entre ellos, más de 54.000 policías, bajo el precepto del derecho a la verdad, reconciliación y memoria.

La expresión artística, fue elaborada por la diseñadora gráfica y artista Linda Valentina Barrera, tiene forma circular, orgánica y tridimensional, es la abstracción de un policía protegiendo con sus brazos a Colombia y sus habitantes, representando el resguardo y el amparo en su más amplio aspecto; el uso de formas curvas envolventes significa un marco de custodia, con la fragilidad, direccionada hacia lo humano y sutil de movimiento. Su mirada firme, visiona un horizonte digno, pulcro, con anhelos de solidaridad, convivencia y paz. Los principios Dios y Patria, enaltecidos en el escudo y la placa policial, retoman el juramento de hombres y mujeres que ofrecieron el don más preciado (la vida) para que los habitantes de Colombia convivan en paz: somos ”Edificadores de Paz”.

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Esta es la oportunidad de recordarlos y solidarizarse en el restablecimiento de sus derechos, en la búsqueda de la verdad y su dignificación. La Policía Nacional exalta su labor, el sacrificio realizado y renueva su compromiso con su atención, inaugurando dos lugares de memoria: el primero,  en la entrada principal del Centro de Estudios Superiores de la institución, ubicado en el noroccidente de la ciudad, frente al Centro Comercial Parque Colina; y en la capital del departamento del Vaupés, en el parque central del municipio de Mitú, espacios de acceso público para ser admirado y conmemorar el vacío infinito de la ausencia que deja la partida repentina de un ser querido, ese ser que sin mirar atrás enfrenta con honor y valentía sus temores para lograr una Colombia segura y en paz.

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Unidad Policial para la Edificación de la Paz
Policía Nacional de Colombia

 

Policía Nacional, 126 años más cerca del ciudadano.

126 AÑOS
“Allá, donde hay una tragedia, siempre hay un policía ayudando a salvar vidas.”

Dirigir la Policía Nacional de todos los colombianos es una tarea ardua y compleja, que requiere la mayor atención las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Pero al mismo tiempo es una labor que deja enormes satisfacciones las 24 horas del día, los 7 días de la semana.

Sin duda alguna, la máxima satisfacción es poderle servir a tiempo al ciudadano. Por su cercanía con la gente, el policía casi siempre es el primero en auxiliar a nuestros semejantes, ya sea para solucionar un problema entre vecinos o contrarrestar cualquier amenaza de la delincuencia. También, en medio de una tragedia natural, como ocurrió en Mocoa, o en un siniestro, como el caso del avión del equipo brasileño Chapecoense, o cuando necesitamos protección ante un evento extraordinario, como ocurrió con la visita del papa Francisco, que implicó ayudar a proteger al santo padre y a 6,8 millones de ciudadanos. De ahí que sea tan famosa la frase “llamen a la Policía”, que traduce llamen al servidor público más cercano al ciudadano.

Por eso, siento un profundo orgullo patrio cuando veo que nuestros policías hacen hasta lo imposible por preservar una vida o socorrer a los más humildes. Son héroes de la cotidianidad; hombres y mujeres de extrema valentía. Allá, donde hay una tragedia, siempre hay un policía ayudando a salvar vidas. Allá, donde los violentos intentan quebrantar la ley, siempre llega un informado para proteger los valores más preciados de nuestra sociedad, incluso a riesgo de ofrendar su vida.

Debo confesar que la muerte de un policía me genera un profundo dolor en el alma, no solo porque fallece un excelso ser humano y un guardián de la paz y la convivencia, sino porque una familia queda vestida de luto para siempre. Cuando muere un policía muere parte de la institucionalidad que tanto le cuesta construir a una nación.

Trabajar por Colombia requiere de un gran equipo, requiere del liderazgo y el compromiso de cada señor general, coronel, teniente coronel, mayor, capitán, teniente, subteniente, sargento, comisario, intendente, subintendente, patrullero, agente, auxiliar y personal no uniformado. Es la unión de más de 180.000 líderes para trabajar ‘Por una Colombia segura y en paz’.

Nuestro país vive momentos de grandes retos y desafíos. Este año y los venideros se proyectan como tiempos de grandes transformaciones para nuestra sociedad. Por eso, nuestra patria necesita del concurso de sus mejores líderes para continuar avanzando en la búsqueda de una paz estable, duradera y completa.

En el caso de la Policía Nacional hemos estructurado un proceso de Modernización y Transformación Institucional (MTI), hoja de ruta que proyecta la institución del presente y el futuro acorde a las necesidades del país. A través de 15 líneas estratégicas, que ya están en proceso de consolidación, le entregaremos al país policías más humanos, íntegros, disciplinados, innovadores y efectivos en su gestión; policías más cercanos al ciudadano, nuestra razón de ser.

Ya son 126 años al servicio de Colombia. 126 años acompañando la cotidianidad de todos nuestros compatriotas. 126 años en los cuales la institución se convirtió en patrimonio de todos los colombianos.Desde aquel memorable 5 de noviembre de 1891 hasta hoy, la Policía Nacional de todos los colombianos ha sido una institución incluyente, intérprete de esa inmensa riqueza multicultural y pluriétnica de nuestra nación. ¡Gracias, Colombia!, por confiar en su Policía Nacional, institución que a diario trabaja ‘Por una Colombia segura y en paz’.

 

General JORGE HERNANDO NIETO ROJAS
​Director General Policía Nacional
http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/jorge-hernando-nieto/policia-nacional-126-anos-mas-cerca-del-ciudadano-148514

Susurros de Memoria

Las voces que en susurro hablan, expresan el sentimiento desbordado de esperanza hacia la construcción de una nueva realidad, que se soporta en el espíritu y el esfuerzo de muchos, que desde su anonimato empujan y nos manifiestan “ya es hora”.

Mural MHP47.642 almas y vivencias, nos relatan el horror de un antagonismo fratricida; ¿qué les ocurrió y cómo se sienten? La verdad, poco se sabe sobre ello, pero apasionados gritamos ¡que no se olvide!

Los ángeles guardianes, que con el verde oliva nos vigilan, son el bastión del esfuerzo, dedicación y ejemplo, para que generemos estadios de esperanza y le apostemos a la Colombia que todos soñamos. 

Su memoria y eufemismo nos reclama sin velo, la oportunidad de sembrar en el compás de la vida, campos de comunión e integración, para que con ello respetemos el valor de causar, cosas soñadas como la de vivir en paz.

Hoy estamos acá, y los que nos preceden, merecen y esperan conocer de aquellos que fundaron piso fuerte y basto. De los que, por corazón, marcaron con vocación y espíritu las rutas germinantes que se anhela florezcan mañana.

Colombianos todos y dentro de ellos policías, bajo el precepto del derecho de reconocimiento, verdad, reconciliación y memoria, apoyamos la labor de corresponder su liberalidad, su desprendimiento, su amor por los demás, aunque pocos sepan sobre sus faenas.

Humildad, pasión y vida, nos pide el que todo lo brinda y da, ejemplo rampante y contundente de los policías de la patria, que, desde la distancia celestial o cabida terrenal, muestran relámpagos de confianza, templanza y esperanza.

 ¡Dios y Patria!

 

Autor
Fernando Pantoja Cuellar
Jefe Área de Historia, Memoria Histórica y Víctimas 
Unidad Policial para la Edificación de la Paz (UNIPEP)

 

¡Una convicción que nunca morirá!

Victimas Miranda Cauca 1El 30 de septiembre de 2017, el teniente Wilfredo Madrigal Galvis y sus dos compañeros, los patrulleros Carlos Alfredo Lara Márquez y Juan Gabriel Narváez Cabrera, despertaron a las 5 de la mañana, como todos los días, para iniciar las labores que como integrantes de la Unidad Policial para la Edificación de la Paz (UNIPEP) les demanda en el “Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación”, lugar destinado para la concentración de los exguerrilleros de las FARC- EP, en zona rural del municipio de Miranda en el departamento del Cauca.

A sus 32 años de edad y 8 de servicio en la Policía Nacional, el teniente Madrigal y sus dos compañeros, nunca pensaron que ese día quedaría marcado para siempre en la memoria de los colombianos y en especial, en la de sus familias. Sobre todo, porque un acto cometido con tanta violencia debería ser motivo de indignación nacional, más aún, en un país donde la PAZ es sinónimo de esperanza y un derecho de todos los colombianos.

Ese día, Madrigal ordenó a sus 35 hombres desplegar el servicio de policía, para realizar actividades comunitarias, garantizar el desarrollo de los procesos de prevención, disuasión, control de los delitos y conductas contrarias a la convivencia, tal como hace más de un año lo venían realizando estos hombres y mujeres policías.

MonterredondoUn grupo realizó jornadas de vacunación, acompañamiento y participación en actividades recreo-deportivas con la comunidad y exintegrantes de las FARC en  parque principal de Miranda y el otro, en la vereda de Monterredondo.  Al culminar su servicio, Wilfredo, Carlos y Juan, fueron a recoger los compañeros que se encontraban en Monterredondo, pero en su desplazamiento por el sector Caraqueño y Potrerito, fueron atacados violentamente con artefactos explosivos y ráfagas de fusil ocasionándoles la muerte inmediatamente.

El vehículo rodó por un precipicio con sus cuerpos en el interior y desde la parte alta de la montaña, corrían los victimarios para confirmar la efectividad del ataque terrorista y, sin sobresalto alguno ni respeto por la humanidad de estos colombianos, saquearon sus bolsillos robándoles objetos personales, fusiles y pistolas que tenían para su protección.

Wilfredo Madrigal, oriundo del municipio de Rovira – Tolima, Carlos Lara del municipio de Lorica – Córdoba y Juan Narváez de Venadillo – Tolima, murieron convencidos de que la paz es la única forma en la que los colombianos merecemos vivir y por ello, ofrendaron su vida. Sin duda, una ilusión que nunca morirá y por la que seguirán sirviendo nuestros hombres y mujeres de la Policía Nacional de Colombia.

 

Área de Historia, Memoria Histórica y Víctimas
Policía Nacional de Colombia